Créditos hipotecarios: cuánto hay que ganar para acceder a un préstamo de $100 millones en cada banco
Los créditos hipotecarios volvieron a despertar interés en todo el país, impulsados por la desaceleración de la inflación y el regreso de los préstamos en UVA. Aunque el Banco Nación se destaca por permitir que también los no clientes accedan al beneficio, otras entidades como BBVA, Galicia, Patagonia y Santander también ofrecen propuestas activas para financiar hasta $100 millones destinados a la compra de una vivienda.
¿Qué se necesita para solicitar un crédito hipotecario?
Pedir un préstamo de este tipo implica asumir un compromiso financiero de largo plazo, por lo que los bancos aplican una serie de condiciones para evaluar la capacidad de pago del solicitante. Aunque los requisitos pueden variar según la entidad, los factores clave son similares:
Edad del solicitante
Antigüedad laboral
Nivel de ingresos
Historial crediticio
Destino del crédito
Documentación respaldatoria
En todos los casos, los bancos determinan un ingreso mínimo mensual y un valor inicial de la cuota, que no puede superar un porcentaje de los ingresos netos.
Cuánto hay que ganar para pedir un crédito de $100 millones
A continuación, un resumen del ingreso mínimo requerido y la cuota inicial estimada para solicitar un crédito hipotecario de $100 millones en los principales bancos:
Banco Nación (tasa del 4,5% anual)
Ingreso mínimo requerido: $2.026.741
Cuota inicial estimada: $506.685
BBVA (tasa del 9,5%)
Ingreso mínimo requerido: $3.388.922
Cuota inicial estimada: $847.230
Banco Galicia (tasa del 10%)
Ingreso mínimo requerido: $3.496.448
Cuota inicial estimada: $874.112
Banco Patagonia (tasa del 9,5%)
Ingreso mínimo requerido: $3.364.819
Cuota inicial estimada: $841.204
Santander (tasa del 9,5%)
Ingreso mínimo requerido: $3.423.797
Cuota inicial estimada: $855.949
Si bien el Banco Nación ofrece la tasa más baja del mercado y el ingreso mínimo más accesible, otras entidades también resultan competitivas, aunque con cuotas más elevadas y mayores exigencias de ingresos.
Con este panorama, el crédito hipotecario vuelve a posicionarse como una alternativa viable para acceder a la vivienda propia, aunque sigue siendo una posibilidad restringida a quienes puedan demostrar altos ingresos estables y capacidad de endeudamiento.