El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a respaldar públicamente el préstamo REPO que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró con seis bancos internacionales por US$3.000 millones, y utilizó ese anuncio para lanzar una dura crítica contra el kirchnerismo, al sostener que “ya no psicopatean a nadie”.
Desde su cuenta en redes sociales, el funcionario explicó que la operación financiera no implica un incremento del endeudamiento, sino una cancelación de compromisos previos, ya que los fondos obtenidos se destinarán a cubrir vencimientos por US$4.300 millones que operan este viernes 9 de enero. “Cancelamos deuda. Es financiamiento neto negativo”, remarcó Caputo, apelando a la terminología que —según señaló— utilizaba la oposición para justificar nuevas emisiones.
En ese marco, el titular del Palacio de Hacienda estableció una fuerte diferenciación entre la política económica actual y la aplicada durante los gobiernos kirchneristas. “Deuda tomaban ustedes porque tenían déficit”, afirmó, y sostuvo que durante esos años se acumuló un incremento de la deuda de US$300.000 millones, mientras que la actual administración “terminó con el déficit y redujo la deuda consolidada en US$50.000 millones”.

Caputo también cuestionó el concepto de “financiamiento neto positivo”, al que calificó como una construcción discursiva para “disfrazar la toma de deuda” y “engañar a la gente”. En contraste, subrayó que el actual esquema prioriza el orden fiscal, la reducción del déficit y la disciplina financiera, incluso en un contexto de vencimientos relevantes heredados.
El REPO acordado por el BCRA tiene un plazo de 372 días (un año y 12 días) y contempla una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que arroja un costo aproximado del 7,4% anual. La operación se concretó a 48 horas del pago de deuda, lo que, según el Gobierno, demuestra capacidad de acceso al financiamiento en condiciones de mercado.
Los vencimientos que se afrontarán corresponden a los bonos emitidos en agosto de 2020, durante la gestión de Alberto Fernández, en el marco de la reestructuración de la deuda encabezada por el entonces ministro Martín Guzmán. El monto total a pagar ronda los US$4.200 millones, una cifra que el Ejecutivo considera clave para sostener la credibilidad financiera y cumplir con los compromisos asumidos.
Con tono irónico, Caputo cerró su mensaje con una frase que rápidamente se viralizó: “Besos para todos y sigan participando”, dando por concluida una defensa que combinó argumentos técnicos, posicionamiento político y confrontación directa con la oposición.


