El nuevo esquema de financiamiento impulsado por el Gobierno de Javier Milei pone en jaque el sostenimiento de la capacitación laboral que brindan cuatro cámaras empresarias en Mendoza: la Federación Económica de Mendoza (FEM), la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Asinmet) y la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Mendoza (AEHGA).
Hasta ahora, estas organizaciones recibían aportes obligatorios de las empresas comerciales a través del Instituto Nacional de Capacitación (INCAP), que recauda aproximadamente $4.500 por trabajador para financiar actividades de formación y movilidad laboral. Sin embargo, el cambio normativo que convierte estos aportes en voluntarios amenaza con reducir significativamente sus ingresos, poniendo en duda la continuidad de gran parte de sus programas y servicios.

El impacto económico es considerable: para la FEM, la pérdida estimada alcanza los $20 millones mensuales, alrededor del 50% de su presupuesto anual, una situación similar a la que enfrenta Asinmet. Este escenario obliga a las cámaras a buscar nuevas formas de financiamiento para sostener sus actividades formativas, incluyendo la posibilidad de comenzar a cobrar por cursos que hasta ahora eran gratuitos para los trabajadores.
Una muestra de esta necesidad de adaptarse es la organización de eventos como el Segundo Foro Nacional de Comercio, que se realizó a fines de 2024 con el apoyo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y que logró ser superavitario gracias al aporte de patrocinadores, un recurso que ahora se vuelve fundamental para la viabilidad de estas iniciativas.
Por otro lado, el INCAP ya inició acciones legales para impugnar la medida que elimina el carácter obligatorio de los aportes, argumentando que afecta las relaciones entre privados y pone en riesgo un mecanismo de financiamiento consolidado.
En resumen, el cambio en la modalidad de aportes representa un fuerte golpe para la capacitación empresarial en Mendoza y obliga a las cámaras a rediseñar sus modelos de financiamiento para continuar brindando formación a los trabajadores del sector comercio e industria.
