NUEVO ESQUEMA CAMBIARIO

Depósitos en dólares crecieron más de u$s1.100 millones tras el fin del cepo

Desde la liberalización parcial del mercado de cambios, los depósitos en moneda extranjera del sector privado aumentaron significativamente. La tendencia marca un giro en la confianza de los ahorristas y el sistema financiero.

Desde que el Gobierno anunció la flexibilización del cepo cambiario el pasado 14 de abril, los depósitos en dólares del sector privado registraron un incremento de u$s1.161 millones, según datos oficiales del Banco Central (BCRA). La suba representa un cambio en la dinámica financiera del país, tras meses de retracción en el stock de divisas dentro del sistema bancario.

Hasta principios de abril, los depósitos en dólares habían caído u$s2.396 millones en lo que va del año, en gran parte como efecto de las restricciones previas y las condiciones de la primera etapa del blanqueo. Sin embargo, la nueva etapa del plan económico impulsado por el Gobierno, sumada a una mayor libertad para la compra de divisas, parece haber generado una respuesta positiva por parte de los ahorristas.

Dólar - Dólares

De acuerdo al último informe del BCRA (con fecha del 25 de abril), los depósitos en dólares del sector privado superaron los u$s30.200 millones, mientras que los del sector público alcanzaron los u$s2.500 millones. Además, el crédito bancario en dólares mostró señales de recuperación, especialmente entre empresas exportadoras.

El cambio en las expectativas se produjo en un contexto macroeconómico más estable: el tipo de cambio real se mantuvo competitivo, las exportaciones agrícolas generaron un fuerte ingreso de divisas y se consolidó el superávit comercial.

No obstante, el nuevo escenario también generó un efecto adverso sobre el ahorro en pesos. Entre el 11 y el 22 de abril, los depósitos a plazo fijo en moneda local se redujeron en $1,76 billones, evidenciando una migración hacia activos dolarizados por parte de los inversores minoristas.

A pesar de la reciente apreciación del peso, muchos ahorristas aún prefieren resguardar valor en dólares, lo que sugiere que la confianza en la moneda local continúa siendo limitada.