Este viernes, la Argentina realizó un pago de US$ 620 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI), correspondiente a los intereses y comisiones de la deuda contraída durante el mandato de Mauricio Macri. Este desembolso forma parte de un total de US$ 2.000 millones que el país deberá afrontar en 2025, con otros dos pagos pendientes: uno por US$ 861 millones el 1° de agosto y otro por US$ 883 millones el 1° de noviembre.
El próximo año, los pagos se incrementarán, con una obligación de US$ 2.540 millones, que será cubierta en cuatro pagos trimestrales. No obstante, se espera que el Gobierno de Javier Milei pueda afrontar estos vencimientos sin mayores dificultades, ya que cuenta con los US$ 12.000 millones que ya ha recibido del FMI y otros refuerzos adicionales previstos para los próximos meses.

Además, el cronograma de pagos incluye tres desembolsos anuales de US$ 1.400 millones entre 2026 y 2028, y un pago final de US$ 700 millones en 2029, completando así el crédito de US$ 20.000 millones acordado con el organismo. A esto se suman otros créditos provenientes de organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial.
Una de las claves de este acuerdo es el periodo de gracia de 4 años y medio para el pago del capital, lo que permitirá a la Argentina manejar de manera más flexible los plazos de pago, que se extienden por 10 años. Actualmente, la deuda total con el FMI asciende a US$ 57.000 millones, de los cuales US$ 41.700 millones corresponden a vencimientos de capital de la deuda contraída en 2018.

Los mayores vencimientos de capital se concentrarán entre 2027 y 2029, con pagos que sumarán un total de US$ 23.800 millones. En 2027, el monto a pagar será de US$ 6.735 millones, en 2028 se deberá abonar US$ 8.525 millones y en 2029, US$ 8.535 millones.


