Diciembre define más que precios: el IPC marcará el rumbo del dólar, Ganancias y monotributo
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre se conocerá el martes 13 de enero y será uno de los datos económicos más sensibles del cierre de 2025. No solo medirá la evolución de los precios, sino que definirá variables clave como el movimiento del dólar oficial en el esquema de bandas, la actualización del impuesto a las Ganancias y los topes del monotributo.
Para el ministro de Economía, Luis Caputo , la inflación volvió a ocupar un lugar central. Las consultoras privadas coinciden en que diciembre repetiría el 2,5% de noviembre, lo que, de confirmarse, implicaría cinco meses consecutivos sin desaceleración en el ritmo inflacionario.
En el frente cambiario, el dato tendrá efectos directos. Con el inicio de la nueva fase del programa económico, las bandas del dólar mayorista se ajustan mensualmente por inflación. Según explicó el titular del Banco Central, Santiago Bausili, ese mecanismo no implica necesariamente una suba automática del tipo de cambio, aunque sí fija los márgenes de intervención oficial. Con una inflación del 2,5%, el techo del dólar mayorista superaría los $1.600 hacia fines de febrero.
El IPC de diciembre también cerrará el segundo semestre que se utiliza para actualizar escalas impositivas. Con una inflación acumulada cercana al 14% entre julio y diciembre, los mínimos del impuesto a las Ganancias subirían de forma automática, elevando el piso salarial a partir del cual se tributa. El mismo criterio se aplicará al Régimen de Pequeños Contribuyentes, que verá incrementados tanto los topes de facturación como los montos del impuesto integrado.
En cuanto a los precios de los alimentos, los relevamientos privados mostraron señales mixtas. La consultora LCG detectó deflación semanal en alimentos y bebidas, impulsada por bajas en panificados y bebidas, aunque con la carne explicando buena parte de las subas acumuladas del mes. Analytica, en cambio, registró aumentos semanales más marcados, con fuertes subas en frutas y carnes, y caídas en verduras.
Así, el dato de inflación de diciembre no será solo un cierre estadístico del año. Funcionará como una pieza clave del engranaje económico de 2026, con impacto directo en salarios, impuestos, dólar y consumo, en un contexto donde la estabilidad sigue siendo frágil pese a la moderación inflacionaria.