Tras el fin del ciclo de liquidaciones del agro, el dólar bajó casi 2% y cerró a $1275, en medio de un fuerte ajuste monetario. El fin de las LEFI dejó pesos circulando que presionaron el tipo de cambio, hasta que el Ministerio de Economía absorbió $5 billones con una licitación. En paralelo, las tasas se dispararon: las cauciones llegaron al 77%, generando una tensión que impacta en el crédito.

La próxima prueba será el 31 de julio, cuando vencen $12 billones. El mercado teme que no se renueve toda la deuda y se inyecten pesos que vuelvan a recargar la presión. La situación también se cruza con la definición del FMI, que deberá evaluar si Argentina cumplió las metas del acuerdo o pidió un waiver por la falta de acumulación de reservas.
Economistas advierten que esta crisis de tasas complica aún más a las empresas. Con tasas del 150% en descubiertos y sin liquidez en el sistema, muchas pymes no encuentran cómo financiarse. “Los bancos se sentaron en la caja”, advirtió un operador, mientras crece la expectativa sobre cómo reaccionará el mercado financiero después de la licitación clave de fin de mes.



