Efecto fugaz: el boom inicial de la demanda de dólares duró apenas 48 horas
El primer día de reapertura parcial del cepo cambiario, la demanda de divisas se disparó hasta los US$ 550 millones, lo que provocó la saturación de los homebanking de varios bancos. Sin embargo, ese pico inicial fue apenas un efecto fugaz: al segundo día, las compras cayeron con fuerza, y para el miércoles la demanda había retrocedido un 70%, según cifras oficiales del Banco Central (BCRA).
El mismo informe indica que el 83% de las divisas adquiridas no fue retirado, sino que quedó depositado en cajas de ahorro bancarias, lo que elevó el stock de depósitos privados en dólares de US$ 29.048 millones a US$ 29.503 millones. El resto fue retirado en efectivo, utilizado para pagos, o rápidamente reconvertido a pesos.
Además de la avalancha de compras, las entidades registraron una gran cantidad de aperturas de cuentas en dólares, incluso por parte de personas que hasta entonces no estaban bancarizadas. El movimiento forzó al sistema financiero a adaptarse rápidamente ante un repunte que, si bien fue intenso, resultó transitorio.
El alivio para el Gobierno llegó al frenar la sangría de reservas: entre el 14 de marzo y el viernes previo a la reapertura, el BCRA había perdido US$ 2.500 millones. Con el nuevo esquema, esa pérdida se contuvo.
En paralelo, los bancos salieron a ajustar sus estrategias: subieron las tasas de interés para intentar frenar el desarme de plazos fijos en pesos, otra de las preocupaciones en el contexto de volatilidad cambiaria.