El Banco Central de la República Argentina (BCRA) deberá cancelar este lunes un vencimiento de u$s1.012 millones correspondiente a la amortización de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal 2026). Este instrumento fue emitido por la autoridad monetaria para que empresas importadoras pudieran saldar deudas con proveedores del exterior que habían quedado pendientes por la falta de divisas en 2023.
Para cumplir con la obligación, la entidad que preside Santiago Bausili utilizará reservas internacionales, que al cierre del viernes se ubicaban en torno a u$s40.314 millones (brutas). A este compromiso propio del BCRA se suman en diciembre otros pagos en dólares del Tesoro por u$s338 millones, de los cuales u$s259 millones corresponden a organismos internacionales y u$s75 millones a una letra del propio Banco Central.

El desembolso representa un desafío para la política cambiaria, ya que impactará sobre las reservas netas, una de las metas centrales del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según la metodología del organismo, el BCRA cerrará noviembre con un déficit de u$s16.800 millones, lo que obligará al Gobierno a solicitar un nuevo waiver para evitar un incumplimiento formal.
Qué son los Bopreales y por qué se emitieron
Los Bopreales fueron emitidos en 2024 como una herramienta para normalizar la situación de los importadores que no habían recibido divisas durante la gestión anterior a causa de los controles cambiarios. El mecanismo funcionó como un “puente” financiero: en lugar de obtener dólares en un mercado restringido, las empresas podían cancelar sus compromisos mediante estos títulos.
El esquema permitió aliviar la carga sobre las reservas, ordenar los pagos externos y dar previsibilidad a los compromisos comerciales, aunque ahora implica un fuerte impacto en la disponibilidad de divisas en un mes con varias obligaciones en moneda extranjera.
