El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a intervenir en el mercado cambiario con compras de divisas y extendió su racha positiva, en el marco de su estrategia de acumulación de reservas internacionales.
En la última jornada, la autoridad monetaria adquirió alrededor de u$s42 millones, lo que consolidó una tendencia compradora que ya se extiende por 85 ruedas consecutivas.
Las reservas tocaron un máximo en dos meses
Con estas operaciones, las reservas brutas internacionales superaron nuevamente el umbral de los u$s46.000 millones y alcanzaron los u$s46.185 millones, el nivel más alto desde comienzos de marzo.
Se trata de un máximo que no se registraba desde el 4 de marzo, cuando las reservas habían llegado a u$s46.210 millones, antes de iniciar un período de mayor volatilidad.
En lo que va del año, el BCRA acumula compras netas por más de u$s7.600 millones, con una parte correspondiente específicamente al mes de mayo.

Intervenciones en el mercado cambiario
La entidad presidida por Santiago Bausili operó tanto en el Mercado Libre de Cambios como en operaciones “en bloque”, acordadas con empresas y organismos.
Según los datos del mercado, el Banco Central participó de una porción significativa de la oferta privada, en un esquema que busca sostener la acumulación de divisas sin alterar la dinámica del tipo de cambio.
La estrategia de acumulación de reservas
La política de compras de dólares se enmarca en el esquema oficial de “remonetización”, que prevé intervenciones graduales en función de la demanda de pesos y el ingreso de divisas al sistema.
El propio BCRA ha señalado que la acumulación de reservas dependerá del comportamiento del mercado, con participación acotada en el volumen operado diario.
En paralelo, analistas y organismos internacionales siguen de cerca la evolución de las reservas, en un contexto donde la fortaleza del balance del Banco Central es considerada clave para la estabilidad macroeconómica.
Expectativas del mercado
La continuidad de las compras es interpretada como una señal positiva por parte del mercado financiero, en medio de las discusiones sobre la política cambiaria y el objetivo de fortalecer las reservas internacionales en 2026.
