Bitcoin atraviesa un inicio de año con alta volatilidad. La criptomoneda llegó a tocar los US$60.000 el 6 de febrero, su nivel más bajo en 16 meses, acumulando una pérdida de más del 50% desde su máximo histórico de US$126.273 alcanzado en octubre de 2025. Al cierre de esta nota, la cotización se mantiene en US$69.360, todavía lejos de revertir la tendencia bajista.
Tendencia mensual y racha negativa
El activo digital encadenó cuatro meses consecutivos a la baja:
Octubre 2025: -3,9%
Noviembre 2025: -17,4%
Diciembre 2025: -3,1%
Enero 2026: caída que deja el precio por debajo de US$70.000
Si febrero cierra por debajo de US$83.000, Bitcoin registrará cinco meses consecutivos a la baja, algo que no ocurría desde 2018. En aquel año, la criptomoneda sufrió un rally bajista de agosto a diciembre, con caídas acumuladas que superaron el 60% en ese período.

Factores detrás de la caída
El derrumbe de Bitcoin responde a varios factores:
Incertidumbre sobre las tasas de interés en Estados Unidos, que desplaza a los inversores de activos especulativos.
Tensiones geopolíticas y volatilidad global, que llevan a refugiarse en activos menos riesgosos.
Impacto del avance de la inteligencia artificial, que afectó al sector tecnológico y aumentó las ventas masivas de activos digitales.
La desaceleración en flujos minoristas e institucionales, debilitando la confianza en criptomonedas desde octubre de 2025.
Balance histórico y 2025
El año pasado, Bitcoin cerró con una caída cercana al 8%, finalizando en torno a US$88.000, frente a los US$95.000 de diciembre de 2024. Por primera vez en su historia, el activo terminó un ciclo de halving con pérdidas, frustrando las expectativas de muchos inversores.
En resumen, Bitcoin enfrenta una racha bajista que no se veía desde hace siete años, con niveles de precios que preocupan tanto a traders minoristas como a inversores institucionales.
