El complejo agroexportador volvió a posicionarse como uno de los principales generadores de divisas para la economía argentina. Durante mayo, las empresas del sector liquidaron US$ 2.677 millones, según datos difundidos por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
Con este resultado, el ingreso de dólares provenientes del agro acumula US$ 10.343 millones en los primeros cinco meses de 2026, una cifra que el Gobierno observa con atención por su impacto en las reservas internacionales y la estabilidad cambiaria.
Cómo fue la evolución de las liquidaciones
El monto ingresado durante mayo representó una mejora del 7% respecto de abril, aunque mostró una caída interanual del 12% frente al mismo mes de 2025.
No obstante, desde el sector destacan que la comparación se realiza contra una base particularmente elevada, ya que en mayo del año pasado las liquidaciones habían registrado un crecimiento cercano al 20% en relación con el período anterior.

La importancia de las retenciones
Uno de los factores que influyó en el comportamiento de las exportaciones fue el esquema temporal de reducción de derechos de exportación aplicado durante 2025.
Ante el vencimiento de esos beneficios, numerosos productores y exportadores aceleraron las ventas externas para aprovechar las alícuotas reducidas.
En ese período, las retenciones a la soja se ubicaban en el 26%, frente al 33% vigente anteriormente. Los derivados de la oleaginosa tributaban 24,5%, mientras que cultivos como trigo, maíz, cebada y sorgo pasaban del 12% al 9,5%.
El aporte clave para las reservas del Banco Central
Para el Gobierno nacional y el Banco Central, la continuidad de las liquidaciones resulta fundamental durante los meses de cosecha gruesa, cuando ingresan los mayores volúmenes de divisas provenientes de la soja, el maíz, el girasol y el sorgo.
Estos recursos permiten fortalecer las reservas internacionales en un contexto donde la autoridad monetaria necesita sostener la oferta de dólares para atender las necesidades de la economía y cumplir compromisos financieros.
Mejores precios internacionales
El sector también se vio favorecido por una recuperación de los precios internacionales de los granos, impulsada por factores climáticos favorables y por las tensiones geopolíticas registradas en Medio Oriente.
La suba del petróleo generó además un efecto indirecto sobre los costos logísticos, los fertilizantes y los seguros, variables que suelen impactar en las cotizaciones de los principales commodities agrícolas.
El desafío para la segunda mitad del año
Pese al buen ritmo de ingreso de divisas, los analistas advierten que el mayor flujo de dólares del agro se concentra entre junio y julio, cuando finaliza la cosecha gruesa.
A partir de entonces, parte de esos recursos se destinan al pago de importaciones necesarias para sostener la actividad económica y al cumplimiento de compromisos de deuda pública, por lo que mantener un nivel sólido de reservas seguirá siendo uno de los principales desafíos para el Gobierno durante el segundo semestre.
