El conflicto comercial entre Estados Unidos y China volvió a sacudir con fuerza a los mercados internacionales, y Argentina no quedó al margen del temblor. Mientras los dos gigantes económicos del mundo intercambian medidas proteccionistas, las acciones argentinas se desploman y el riesgo país vuelve a trepar.
La tensión creció tras el anuncio de Donald Trump, quien impuso aranceles del 10% a productos argentinos y ratificó la suba para las importaciones chinas. La respuesta de Pekín no tardó en llegar: una réplica del 34% sobre bienes estadounidenses. Con ese cruce de medidas, los mercados internacionales entraron en terreno inestable, y el viernes las consecuencias se hicieron sentir.

Los papeles argentinos que cotizan en Wall Street profundizaron su caída, con retrocesos de hasta el 13,4%, principalmente en los sectores bancario y energético. Este último también sufre el golpe del petróleo, que cotiza en su nivel más bajo en más de tres años.
En Buenos Aires, el panorama no es mejor. El índice S&P Merval cae un 8,5% en pesos y casi un 10% en dólares, mientras los bonos soberanos retroceden hasta 3,6%. Entre los más castigados se encuentran el Global 2046, el Bonar 2038 y el 2041.
Todo este escenario se traduce en un salto del riesgo país, que avanza un 8,1% y roza los 950 puntos básicos.
Aunque el nuevo arancel de EE.UU. sobre productos argentinos es una mala noticia para las exportaciones locales, el efecto más preocupante para la economía argentina podría venir por otro lado: un freno en la actividad global y la baja de los precios de commodities clave como la soja y el petróleo.




