El empleo formal volvió a caer y el salario mínimo acumula una pérdida de casi 40% desde 2023
El empleo formal en Argentina volvió a registrar una caída durante marzo y consolidó una tendencia de estancamiento que se mantiene desde fines de 2023. Los últimos datos muestran que la generación de trabajo registrado continúa enfrentando dificultades en un contexto de menor actividad económica y recuperación desigual entre sectores.
Durante marzo se perdieron alrededor de 11.000 puestos de trabajo formales, revirtiendo parcialmente la mejora observada el mes anterior. En paralelo, el empleo asalariado privado mostró una leve contracción respecto de febrero y se mantiene muy por debajo de los niveles registrados al inicio de la actual gestión nacional.
La evolución de los últimos meses refleja que el empleo registrado prácticamente regresó a los niveles observados en 2022, evidenciando la falta de crecimiento sostenido en la creación de puestos de trabajo.
Las pequeñas empresas son las más afectadas
El deterioro del empleo no impacta de manera uniforme sobre todas las empresas. Mientras las pymes continúan reduciendo personal, las grandes compañías muestran una mayor capacidad para sostener e incluso ampliar sus plantillas.
Las empresas medianas, por su parte, presentan un comportamiento más estable, con escasas variaciones en la cantidad de trabajadores registrados.
Este escenario refleja las dificultades que enfrentan los sectores productivos más vulnerables para absorber mayores costos operativos y sostener los niveles de contratación.
Industria y comercio lideran la pérdida de empleo
La evolución sectorial también muestra fuertes diferencias. La industria manufacturera y el comercio continúan encabezando la destrucción de empleo registrada durante los últimos meses.
En contraste, la minería comenzó a exhibir señales de recuperación tras un extenso período de caída, aunque todavía mantiene resultados negativos en la comparación interanual.
La construcción logró estabilizar su nivel de empleo luego de la recuperación observada hacia finales de 2025, aunque aún no muestra señales claras de expansión.
El empleo femenino muestra una mejor evolución
El comportamiento del mercado laboral también presenta diferencias según el género. Durante gran parte de 2025 y los primeros meses de 2026, el empleo femenino mostró una evolución relativamente más favorable que el masculino.
Mientras algunos sectores con predominio masculino continuaron registrando caídas en la contratación, las mujeres lograron sostener niveles de ocupación más estables e incluso registrar leves incrementos en determinados períodos.
Sin embargo, los especialistas advierten que la mejora sigue siendo limitada y todavía insuficiente para hablar de una recuperación generalizada del mercado laboral.
El salario mínimo perdió casi 40% de poder adquisitivo
Más allá de la situación del empleo, uno de los datos más preocupantes está relacionado con la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Desde noviembre de 2023 hasta mayo de 2026, el salario mínimo perdió cerca del 40% de su poder de compra, producto de una inflación que superó ampliamente los ajustes otorgados durante gran parte del período.
La caída más pronunciada se produjo durante los meses posteriores a la devaluación de fines de 2023, cuando el avance de los precios erosionó rápidamente los ingresos de los trabajadores que perciben este haber.
El salario mínimo se encuentra en niveles históricamente bajos
Aunque durante algunos períodos los aumentos nominales lograron acompañar o superar la inflación mensual, la recuperación fue insuficiente para revertir el deterioro acumulado.
Actualmente, el salario mínimo en Argentina se encuentra por debajo de los niveles registrados antes de la crisis de 2001 y muy lejos de los máximos alcanzados durante la última década.
En comparación con su pico histórico, el poder adquisitivo de este ingreso registra una caída superior al 60%, consolidando uno de los mayores retrocesos de los últimos años.
Los salarios privados muestran una recuperación parcial
En contraste con la situación del salario mínimo, los salarios del sector privado registrado mostraron una mejora real durante abril.
No obstante, los especialistas consideran que se trata de una recuperación puntual que todavía no alcanza para compensar las pérdidas acumuladas en los últimos años.
La combinación de empleo formal estancado, salarios mínimos deprimidos y un crecimiento económico moderado plantea desafíos importantes para el mercado laboral argentino durante la segunda mitad de 2026.
Qué puede pasar con el empleo y los salarios en 2026
Los últimos indicadores muestran una economía que todavía no logra consolidar una recuperación sostenida del empleo registrado. Mientras algunos sectores comienzan a mostrar signos de mejora, otros continúan ajustando plantillas y enfrentando dificultades para recuperar niveles de actividad.
Al mismo tiempo, la pérdida de poder adquisitivo del salario mínimo sigue siendo una de las principales preocupaciones para trabajadores, empresas y economistas, que observan con cautela la evolución de los ingresos y del mercado laboral argentino durante los próximos meses.