Mientras el Gobierno argentino prepara un plan para facilitar el uso de dólares no declarados, el FMI pidió extremar los controles y garantizar la coherencia legal con las normas contra el lavado de dinero. La vocera del organismo, Julie Kozack, aseguró que cualquier incentivo para activar esos fondos debe alinearse con los compromisos internacionales de transparencia financiera asumidos por el país.
El Fondo ya conocía los lineamientos generales del plan de Caputo, que apunta a captar parte de los más de 200 mil millones de dólares que estarían fuera del sistema bancario. La idea había sido anticipada semanas atrás por Kristalina Georgieva, quien consideró que ese capital podría transformar la economía argentina si se invirtiera productivamente.

Sin embargo, el riesgo de que actores del narcotráfico o del terrorismo internacional aprovechen la apertura para lavar activos puso al FMI en alerta. Kozack subrayó que cualquier iniciativa debe ser “consistente con los compromisos asumidos”, y aunque evitó dar una posición definitiva, confirmó que el Fondo seguirá de cerca los anuncios económicos del Palacio de Hacienda.
En paralelo, la portavoz destacó los “resultados impresionantes” del programa económico del presidente Javier Milei, incluyendo una inflación del 2,8% en abril y superávit fiscal. No obstante, evitó confirmar si el FMI concederá un waiver si Argentina no alcanza en junio la meta de reservas del BCRA, que exige un aumento de casi 6.000 millones de dólares respecto a abril.



