El FMI advirtió que la guerra en Medio Oriente impulsará el precio del petróleo y frenará el crecimiento mundial
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a poner en alerta a la economía internacional. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el impacto será inevitable: precios de la energía en alza y una desaceleración del crecimiento global, más allá de cómo evolucione la guerra.
De acuerdo al informe, un enfrentamiento corto podría generar subas abruptas en el petróleo y el gas, con una posterior estabilización. Sin embargo, si la tensión se prolonga, el escenario se vuelve más complejo, con costos energéticos elevados durante más tiempo y mayores dificultades para los países importadores.
Uno de los factores clave es el estrecho de Ormuz, cuyo funcionamiento resulta determinante para el suministro mundial de crudo. Las interrupciones en esa vía ya generaron distorsiones en el mercado, elevando costos y presionando sobre las economías que dependen de la energía importada.
El impacto se siente en distintas regiones: Asia enfrenta mayores costos de producción, Europa revive tensiones energéticas y los países emergentes ven deteriorarse sus cuentas externas. En paralelo, la inflación se vuelve más difícil de controlar en un contexto de incertidumbre creciente.
Con el barril de petróleo por encima de los 100 dólares y proyecciones que anticipan nuevas subas, el organismo concluyó que el mundo se encamina hacia un escenario más inestable, con menor crecimiento y riesgos crecientes para la actividad económica.