El Fondo Monetario Internacional confirmó la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con la Argentina por 20.000 millones de dólares, por lo que destrabó el desembolso correspondiente a 1.000 millones de dólares.
El organismo multilateral destacó el “impulso reformista” del Gobierno, sumado a las mejoras en los aspectos monetario y cambiario.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, había adelantado que el Directorio del FMI iba a tratar este jueves la segunda revisión. "Hoy va a directorio", comentó en un programa de streaming.
En el comunicado oficial, el Fondo avaló la estabilidad del programa económico del Gobierno en medio del shock externo por la guerra en Medio Oriente.
Si bien reconoció que no se cumplió con la meta de acumulación de reservas, indicó que "se cumplieron la mayoría de los criterios de desempeño clave y las metas indicativas", al tiempo que "se implementaron medidas correctivas para acercar las reservas a la meta de RIN (reservas internacionales netas) y reducir aún más los diferenciales soberanos".
"El Directorio Ejecutivo acogió con beneplácito los avances en materia de reforma estructural y el compromiso de las autoridades de implementar un conjunto equilibrado de políticas coherentes con los objetivos del programa", señaló el parte.
Kristalina Georgieva, titular del organismo internacional, afirmó que durante el 2025 hubo una "creciente incertidumbre política" que afectó al "crecimiento, la desinflación y la estabilidad externa".

“Una renovada desinflación y una mayor confianza en el mercado”
"Desde entonces, se han implementado ajustes de política que han propiciado un aumento de las reservas, una renovada desinflación y una mayor confianza en el mercado, a pesar de un contexto global más complejo".
"Es necesario fortalecer los marcos regulatorios y de supervisión para apoyar la profundización del mercado de capitales y, a la vez, contener las vulnerabilidades financieras. Con el tiempo, el balance y el marco de gobernanza del Banco Central deben seguir mejorándose", esbozó.
Esta revisión había sido a mediados de abril, cuando Caputo viajó a Washington para participar de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial.
