El Gobierno nacional concretó el pago de vencimientos de deuda por unos USD 4.300 millones, correspondientes a compromisos asumidos con bonistas privados, una operación que ya era anticipada por los mercados financieros.
Según se informó oficialmente, el cumplimiento de los pagos fue posible a partir de una combinación de fondos propios del Tesoro, financiamiento externo a través de un crédito REPO y recursos provenientes de la privatización de represas del sur del país.
Cómo se estructuró el pago de la deuda
De acuerdo con la radiografía del acuerdo, el total abonado ascendió a USD 4.218 millones, de los cuales:
USD 692 millones correspondieron al sector público
Ese monto no implicó una salida neta de dólares, ya que se trató de pagos intra-sector público, considerados refinanciables
El pago neto a bonistas privados fue de USD 3.526 millones
Para afrontar ese compromiso, el Tesoro utilizó:
USD 2.300 millones provenientes de los ingresos por la privatización de las represas del Comahue
Entre USD 1.200 y 1.300 millones obtenidos a través de un crédito REPO con bancos internacionales
El rol del crédito REPO internacional
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) había anunciado días atrás el cierre de un acuerdo de financiamiento REPO por USD 3.000 millones, con un plazo de poco más de un año y una tasa anual del 7,4%, operación destinada a aportar liquidez de manera transitoria.
Las entidades financieras que participaron del acuerdo fueron BBVA, JP Morgan, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Bank of China y Santander, a una tasa del 7,4% anual.
La licitación superó ampliamente las expectativas oficiales, ya que recibió ofertas por USD 4.400 millones, cerca de un 50% más del monto inicialmente buscado.
En paralelo al pago de los vencimientos, el Banco Central continúa con su programa de acumulación de divisas. Según los datos oficiales, la autoridad monetaria logró sumar alrededor de USD 200 millones a sus reservas en los últimos días.


