El Gobierno planea privatizar más de una decena de empresas públicas durante 2026, con el objetivo de fortalecer la participación del sector privado y generar recursos para las reservas nacionales.
Entre las compañías en la mira se encuentran la Administración de Infraestructura Ferroviaria, la Administración General de Puertos, Contenidos Públicos, Edu.Ar y la Empresa Argentina de Navegación Aérea. También están Fabricaciones Militares, Operadora Ferroviaria, Radio y Televisión Argentina, Casa de Moneda y Télam.
Otras privatizaciones proyectadas incluyen Transener, represas hidroeléctricas y AySA, la empresa que suministra agua potable y cloacas al área metropolitana.

Para avanzar en esta estrategia, el Gobierno completó la transformación de Sociedades del Estado en Sociedades Anónimas. La última en incorporarse a este esquema fue Ferrocarriles Argentinos, que ahora funciona como Sociedad Anónima Unipersonal (SAU). Esto se realiza bajo el decreto de Javier Milei que iguala las empresas estatales transformadas a las sociedades privadas, eliminando prerrogativas públicas.
El foco principal está en los sectores de energía y transporte, incluyendo Corredores Viales (9.000 km de rutas), Enarsa, Intercargo —con interés de inversores franceses— y la Vía Navegable Troncal, conocida como Hidrovía.
