Los precios del petróleo se acumulan su tercera semana consecutiva en baja, reflejando la incertidumbre en los mercados globales. Mientras las sanciones de Estados Unidos sobre las exportaciones de crudo iraní ejercen presión alcista, el recrudecimiento de la guerra comercial de Donald Trump con China y la posibilidad de nuevos aranceles generan expectativas de un menor crecimiento global y, en consecuencia, de una reducción en la demanda de petróleo.
Este viernes, el barril de Brent -referencia para Argentina- registraba un nivel de recuperación y cotizaba en u$s74,44 , pero en términos semanales acumulaba una caída del 3% .
Factores que impactan en el mercado
Analistas de BMI señalaron que "la presión bajista proviene de las crecientes preocupaciones en torno a una guerra comercial y su impacto en la demanda global de crudo". Además, el presidente Trump reiteró su intención de expandir la producción petrolera de EE.UU., lo que podría generar un mayor exceso de oferta en el mercado.

En este contexto, la tendencia bajista se ve reforzada por varios factores clave:
- Desaceleración económica global : la caída de las importaciones de crudo de China, su primera contracción anual en dos décadas fuera de crisis sanitarias, refleja una menor demanda internacional.
- Aumento de la oferta fuera de la OPEP+ : países como Brasil, Guyana, EE.UU. y Canadá están incrementando su producción, lo que presiona aún más los precios a la baja.
- Crecimiento de los vehículos eléctricos (EVs) : la transición energética reduce la dependencia del petróleo y afecta las proyecciones de demanda a largo plazo.
¿Cómo se moverán los precios en el corto plazo?
Según Matías Cattaruzzi, Senior Equity Analyst de Adcap, las expectativas para el petróleo se mantienen bajistas, con un rango estimado de u$s65-80 por barril , lo que refleja una alta volatilidad.
No obstante, existen riesgos alcistas ligados a las tensiones geopolíticas, especialmente las sanciones a Irán y Rusia. "La campaña de presión de EE.UU. para reducir a cero las exportaciones iraníes podría llevar a una caída en la producción de hasta 1 millón de barriles diarios , lo que impulsaría los precios en los próximos meses", explicó Cattaruzzi.
Por otro lado, Rusia ha anunciado a la OPEP que aumentará su producción petrolera a partir de abril, lo que podría generar una competencia de precios con los productores de Medio Oriente. Esta estrategia podría favorecer a EE.UU., ayudando a contener la inflación antes de que la Reserva Federal tome decisiones sobre las tasas de interés en el primer semestre del año.

Impacto en Argentina: volatilidad y oportunidades en el sector energético
Para el mercado argentino, la caída del petróleo y la volatilidad internacional generan desafíos y oportunidades. Analistas destacan que este escenario global afectará a las compañías exportadoras de crudo, aunque sectores como el gas y la infraestructura energética podrían mantenerse estables.
"Recomendamos inversiones en compañías integradas como YPF , o diversificadas y gasíferas como Pampa Energía ", señalaron desde el sector financiero. Además, el desarrollo de infraestructura en Vaca Muerta , con proyectos como VMS y la expansión de Oldelval , sigue sosteniendo el crecimiento del sector local.
A nivel global, la demanda de gas natural licuado (GNL) podría mantenerse fuerte, lo que ayudaría a mitigar parte de los riesgos para los proyectos energéticos argentinos.



