El mercado internacional del petróleo volvió a registrar subas cercanas al 3% impulsadas por las tensiones en Medio Oriente, especialmente la posibilidad de interrupciones en las exportaciones de Irán. Este escenario influyó más en los precios que las expectativas de un eventual aumento de la oferta desde Venezuela, cuya industria sigue enfrentando obstáculos técnicos y estructurales.
En las últimas jornadas, el Brent alcanzó alrededor de US$65,7 por barril, su nivel más alto en casi tres meses, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se ubicó cerca de US$61,3, reflejando una reacción global ante la incertidumbre política y militar.

Prima geopolítica y riesgos en Medio Oriente
El alza reciente responde a lo que el mercado interpreta como un aumento del riesgo geopolítico. En este contexto, los precios incorporan una prima geopolítica, un sobreprecio preventivo que oscila entre US$3 y US$4 por barril, motivado por la preocupación ante posibles interrupciones en el transporte de crudo, especialmente en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Aunque un bloqueo total de la zona es considerado improbable, incluso una interrupción parcial es suficiente para encarecer el crudo. Por eso, la suba se debe más al temor a faltantes futuros que a la reducción efectiva de la oferta.
Venezuela: mucho petróleo, pocos barriles
La recuperación de la producción venezolana sigue siendo lenta. Las instalaciones están deterioradas, los pozos colapsados y la infraestructura insuficiente para una expansión rápida. Reactivar la industria requerirá inversiones multimillonarias, tiempo y personal especializado, por lo que cualquier aumento significativo de la oferta real se ve lejano, con plazos que podrían superar los cinco a diez años.
Impacto en Vaca Muerta y la Argentina
El petróleo venezolano es principalmente convencional y pesado, mientras que Vaca Muerta produce crudo liviano no convencional, con costos de extracción locales diferentes. Por eso, ambos mercados no compiten directamente barril a barril.
Sin embargo, la posible reactivación de Venezuela podría afectar la llegada de inversiones internacionales a Argentina. Por ahora, el efecto más inmediato para el país es que un barril más caro mejora los ingresos por exportaciones, aunque no cambia la estructura del mercado local.
Un mercado que se mueve por expectativas
El comportamiento reciente del petróleo demuestra que los precios reaccionan más a la incertidumbre y el riesgo que a los datos de producción inmediata. Mientras la recuperación venezolana sigue siendo una promesa a largo plazo, la situación en Irán ejerce presión inmediata sobre el valor del crudo y la economía global.
