El precio del petróleo volvió a subir este martes y acumuló su segunda rueda consecutiva en alza, impulsado por la creciente incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.
El barril de Brent avanzó cerca del 3% y se ubicó en torno a los 107 dólares, mientras que el crudo WTI superó los 101 dólares por barril. La reacción del mercado se produjo luego de nuevas tensiones diplomáticas y declaraciones cruzadas entre Washington y Teherán.
La principal preocupación de los operadores internacionales sigue siendo el futuro del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas natural. Cerca del 20% del comercio global de crudo pasa por esa zona estratégica.

En las últimas horas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó públicamente una propuesta presentada por Irán para avanzar hacia un acuerdo de paz, lo que volvió a elevar la tensión en los mercados energéticos.
La posibilidad de nuevas restricciones o interrupciones en el suministro global mantiene en alerta a los inversores, especialmente después de varios episodios recientes de ataques y bloqueos parciales en la región.
Además del conflicto en Medio Oriente, el mercado también sigue de cerca la relación entre Estados Unidos y China. Los inversores esperan señales del próximo encuentro entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, en medio de tensiones comerciales y sanciones vinculadas al comercio energético.
La volatilidad del petróleo también impactó en las bolsas asiáticas, que cerraron mayormente en baja. Los principales índices de China, Hong Kong e India terminaron la jornada en terreno negativo, reflejando la preocupación global por el escenario geopolítico y económico.
