El riesgo país argentino retrocedió a su nivel más bajo en casi diez meses, impulsado por la recuperación de los bonos soberanos tras el triunfo del oficialismo en las elecciones de medio término. El indicador elaborado por JP Morgan cayó 34 unidades y quedó muy cerca de la barrera de los 600 puntos básicos, una referencia clave para los inversores.
Según analistas, el regreso de la Argentina a los mercados de crédito internacionales dependerá de que el índice se ubique de forma sostenida por debajo de los 500 puntos. En ese escenario, el país podría acceder a financiamiento externo a tasas más bajas, luego de años de restricciones.

El optimismo del mercado también se vio impulsado por la intervención del Tesoro de Estados Unidos y el anuncio de un swap por USD 20.000 millones, medidas que contribuyeron a reducir la incertidumbre. Para el Gobierno, la mejora llega en un momento clave, ya que enfrenta vencimientos por más de USD 8.000 millones con acreedores externos durante 2026.
Mientras tanto, el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo viajaron a Estados Unidos para mantener reuniones con inversores globales, con el objetivo de sostener el interés extranjero y consolidar la confianza en la economía argentina.



