El Tesoro norteamericano confirmó la transferencia de Derechos Especiales de Giro (DEGs) a la Argentina por un monto equivalente a US$872 millones. El movimiento financiero quedó asentado en el último reporte del Exchange Stabilization Fund, documento que detalla que la operación se concretó el 15 de octubre.
El aporte llegó en una etapa marcada por fuertes tensiones en el tipo de cambio. La asistencia se produjo apenas nueve días antes de las elecciones nacionales legislativas en las que Javier Milei obtuvo una victoria a nivel país, en un contexto donde los mercados mostraban señales de inestabilidad.

Días previos a la transferencia, el mandatario había estado en Washington en una visita oficial a la Casa Blanca. Durante ese viaje se desarrollaron gestualidades políticas dirigidas a reducir la incertidumbre entre inversores locales e internacionales, en un escenario donde el dólar y la expectativa inflacionaria mantenían bajo presión al Gobierno.
Además de este apoyo, el auxilio financiero de Bessent también se reflejó en intervenciones en el mercado de cambios superiores a los US$2.000 millones mediante la compra de pesos. Tiempo después, el propio funcionario sostuvo que dichas acciones resultaron asertivas, ya que permitieron obtener una ganancia.


