El sector vitivinícola argentino arrancó 2026 con señales de recuperación en el frente externo. Entre enero y marzo, las exportaciones de vino y mosto alcanzaron casi US$ 177 millones, lo que implicó un crecimiento del 5,9% interanual, según datos oficiales.
El repunte estuvo impulsado principalmente por el mosto, que registró una suba cercana al 31%, mientras que el vino tuvo un crecimiento más moderado. Marzo fue el mes más dinámico, con aumentos tanto en volumen como en valor, consolidando una mejora en las ventas al exterior.

Sin embargo, el crecimiento no fue uniforme. El vino a granel lideró en volumen con un fuerte salto, aunque con precios más bajos, lo que limitó el impacto en valor. En cambio, el vino fraccionado, de mayor valor agregado, avanzó de forma más leve, con mejor desempeño en los blancos.
En cuanto a los mercados, Reino Unido, Estados Unidos y Brasil se mantuvieron como los principales destinos. Dentro de las variedades, el Malbec continuó siendo el emblema argentino, concentrando más del 60% de los envíos varietales.
El rol de Mendoza volvió a ser central: la provincia explicó cerca del 94% del volumen exportado en marzo. Este repunte llega tras un 2025 marcado por la caída del consumo interno, precios retrasados y acumulación de stock, factores que aún condicionan al sector.



