Estados Unidos aplicó nuevos aranceles y Trump ratificó su política comercial tras un fallo judicial
Estados Unidos empezó a aplicar un nuevo arancel a las importaciones por decisión del presidente Donald Trump, quien reafirmó su estrategia económica luego del fallo adverso de la Corte Suprema. El gravamen general será del 10%, aunque el mandatario anticipó que podría subir al 15% en los próximos meses.
Desde la Casa Blanca señalaron que la medida apunta a reducir los grandes y graves déficits de la balanza de pagos. El esquema tendrá una vigencia inicial de 150 días, salvo que el Congreso decida extenderlo. El fallo judicial declaró ilegal una parte importante de los aranceles previos y limitó la facultad presidencial para aplicar gravámenes bajo el argumento de emergencia nacional.
El nuevo arancel no alcanzará a la mayoría de los productos de Canadá y México protegidos por el acuerdo comercial T-MEC. Sin embargo, determinados bienes como autos y acero sí podrían quedar sujetos a nuevas tarifas, según lo habilitado por el máximo tribunal en una votación dividida.
El presidente cuestionó duramente la decisión judicial y aseguró que buscará alternativas legales para sostener su política comercial. Además, el gobierno negocia nuevos acuerdos con países como Corea del Sur e India, mientras avanza en la renegociación del tratado regional vigente.
La administración estadounidense trabaja en un esquema más estable ante la incertidumbre sobre el impacto económico y el destino de los fondos recaudados por aranceles. Empresas y estados gobernados por demócratas adelantaron que iniciarán acciones legales para reclamar compensaciones, lo que podría extender el conflicto en los tribunales durante años. Trump advirtió que podría aumentar aún más las tarifas a los países que intenten aprovechar la decisión judicial.