BANCO CENTRAL

Estrategia final del BCRA para no comprar dólares dentro de la banda de flotación: cómo afecta a las reservas

El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, detalló la estrategia cambiaria en el Congreso del IAEF. El Banco Central no intervendrá en el mercado mientras el tipo de cambio se mantenga dentro de la banda de flotación. ¿Cómo impacta esta decisión en la acumulación de reservas y en las metas del FMI?

En un contexto de alta sensibilidad para los mercados, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirmó su estrategia final para no comprar dólares dentro de la banda de flotación. Durante su exposición en el 42° Congreso Anual del IAEF, el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, reafirmó que el organismo solo intervendrá en el mercado oficial si la cotización del dólar se acerca al límite inferior de la banda de flotación, aunque esté habilitado para hacerlo en cualquier punto del rango.

 

“La política actual busca fortalecer la credibilidad del nuevo régimen cambiario y permitir un proceso transparente de descubrimiento de precios en el mercado”, explicó Werning, dejando en claro que no habrá compra de dólares por parte del BCRA mientras el tipo de cambio permanezca dentro del rango establecido.

Dólares y reservas: una estrategia en tensión con las metas del FMI

La decisión del BCRA de no intervenir en el mercado de cambios genera inquietud entre los inversores, especialmente cuando la acumulación de reservas internacionales es clave para cumplir con la meta de junio del FMI. Según estimaciones de PPI, el desafío es alcanzar u$s 5070 millones en reservas netas antes del 13 de junio, a tan solo un mes de distancia.

“La meta es muy desafiante, aunque podría cubrirse con deuda externa o mediante nuevos acuerdos de repos”, indicó Juan Manuel Franco, economista jefe de SBS. Sin embargo, aún no hay anuncios oficiales que confirmen esa vía de financiamiento.

Los objetivos detrás de la estrategia cambiaria del BCRA

Según el propio Werning, la estrategia de no comprar dólares dentro de la banda de flotación persigue dos objetivos centrales:

Afianzar la credibilidad del nuevo esquema cambiario, evitando señales contradictorias que afecten la estabilidad del sistema.

Permitir un descubrimiento genuino de precios, fundamental en un régimen de mayor apertura y flexibilidad.

A pesar de no intervenir, el funcionario señaló que las reservas líquidas del BCRA seguirán aumentando durante 2025 gracias a desembolsos de organismos multilaterales, como parte de la hoja de ruta financiera del Gobierno.

 

¿Y si el dólar toca el piso?

El mercado sigue de cerca la evolución del dólar oficial. Si la cotización llega al piso de la banda de flotación, el BCRA podría reingresar al mercado para comprar dólares, sumando reservas genuinas. Esta posibilidad mantiene alerta a analistas e inversores, especialmente en un mes en que la estacionalidad de liquidación del agro juega a favor de la acumulación de divisas.

No obstante, el equipo económico del Gobierno insiste en que no comprará dólares dentro del rango, reforzando el compromiso con el nuevo esquema. En este marco, crece la especulación sobre una posible emisión de deuda en dólares para cumplir con las metas pactadas con el FMI.

Conclusión: entre la disciplina cambiaria y la presión por las reservas

La estrategia final del BCRA para no comprar dólares dentro de la banda de flotación marca una señal de consistencia macroeconómica en la implementación del régimen cambiario. Sin embargo, plantea un escenario desafiante para alcanzar los objetivos de acumulación de reservas en el corto plazo.

Con la meta de reservas del FMI en el horizonte, y sin intervención oficial en el mercado de cambios, todas las miradas están puestas en cómo logrará el BCRA cerrar ese gap: si por el canal genuino de la balanza comercial o apelando a instrumentos financieros alternativos.