Hidrógeno verde: el sector “limpio” que podría generar u$s 18.000 millones al año para la Argentina
La Argentina tiene recursos naturales y experiencia acumulada que la posicionan como un potencial jugador clave en el mercado global de hidrógeno bajo en emisiones. Según un informe de Fundar, este vector energético limpio y sostenible podría aportar exportaciones por u$s 18.000 millones anuales, siempre que se logre mitigar la inestabilidad macroeconómica y se apruebe un régimen de promoción específico.
El hidrógeno verde se produce a partir de energías renovables y es clave para la descarbonización en sectores donde la electrificación directa no es viable, como el transporte de larga distancia, la industria química y la producción de acero. El país ya fabrica 400.000 toneladas de hidrógeno gris por año y cuenta con más de 20 años de investigación en el tema.
Un mercado en expansión y con fecha límite
El presidente del Ceare-UBA, Raúl Bertero, estima que la demanda global podría llegar a 600 millones de toneladas en 2050. Si la Argentina captura apenas el 3%, serían ventas por u$s 18.000 millones anuales, con un precio proyectado de u$s 3 por kilo.
La Estrategia Nacional 2030 prevé que el país alcance entre 1,6 y 2,3 millones de toneladas de hidrógeno verde al año en un escenario favorable. Para eso, se requerirían inversiones por hasta u$s 14.000 millones en electrolizadores y generación renovable.
Las claves para no perder la oportunidad
Fundar señala que, para competir con otros países, Argentina necesita un marco normativo que brinde previsibilidad. Entre las siete recomendaciones principales están:
Incluir todas las variantes de hidrógeno de bajas emisiones.
Evitar un umbral mínimo de inversión para no excluir proyectos chicos.
Mantener abierto el régimen hasta 2035.
Ofrecer incentivos contra el riesgo macroeconómico y los controles de capital.
Promover la integración de proveedores locales con estímulos progresivos.
Impulsar la demanda doméstica sin cupos obligatorios.
Designar una autoridad de aplicación que defina marcos técnicos y de certificación.
Hacia una matriz más limpia
El hidrógeno puede clasificarse en gris, azul, rosa o verde según su fuente energética. Solo el verde —producido con renovables— contribuye plenamente a la transición energética. Argentina, gracias a su geografía y recursos, podría producirlo a gran escala y abastecer tanto al mercado interno como a clientes internacionales que buscan descarbonizar sus industrias.
El desafío, según el informe, es actuar rápido: el mercado crece, pero la ventana para posicionarse como proveedor confiable no estará abierta para siempre.