BRECHA SALARIAL

Informe del Indec: la desigualdad bajó levemente y los ingresos, concentrados en los sectores altos

El Indec informó que el coeficiente de Gini bajó a 0,427 en el cuarto trimestre de 2025. Sin embargo, la distancia entre el decil más alto y el más bajo se mantiene elevada y persisten fuertes desigualdades por género y formalidad laboral.

El último informe del INDEC sobre la distribución del ingreso en el cuarto trimestre de 2025 deja una lectura clara: hay una leve mejora en la desigualdad, pero las diferencias de fondo siguen prácticamente intactas.

El dato principal es que el coeficiente de Gini —que mide cuán desigual es una sociedad— bajó a 0,427, desde el 0,430 del mismo período de 2024. Es una mejora, sí, pero bastante acotada.

De hecho, cuando se mira más en detalle, aparece el dato que marca el pulso real: la brecha de ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre sigue en 13 veces. Es decir, no hubo cambios en esa distancia estructural.

En promedio, el ingreso per cápita llegó a $635.996, mientras que la mediana —un dato más representativo de lo que gana la mayoría— se ubicó bastante más abajo, en $450.000. Esa diferencia ya muestra cómo están distribuidos los ingresos.

Otro punto clave es que solo el 62,6% de la población tiene algún tipo de ingreso. Dentro de ese grupo, también hay una brecha importante: el estrato bajo promedia $351.028, mientras que el estrato alto supera los $2,4 millones.

Si se mira por género, la desigualdad también se hace evidente. Los varones tienen un ingreso promedio de $1.191.364, mientras que las mujeres llegan a $838.336, lo que refleja una brecha de género que sigue siendo significativa.

brecha salarial de género

En el mundo del trabajo, el panorama es similar. El ingreso promedio de los ocupados fue de $1.068.540, pero con grandes diferencias según el nivel de ingresos. Los sectores más bajos están muy por debajo de ese número, mientras que los más altos lo multiplican varias veces.

Además, no es lo mismo tener un empleo formal que uno informal. Los trabajadores con descuento jubilatorio tienen ingresos promedio de $1.321.353, mientras que quienes están fuera del sistema apenas alcanzan los $651.484.

A nivel de los hogares, el dato es contundente: el 79,2% de los ingresos proviene del trabajo, lo que muestra hasta qué punto el empleo sigue siendo el principal sostén económico. El resto corresponde a ingresos no laborales, como jubilaciones o ayudas.

En conjunto, el informe muestra una economía donde los indicadores mejoran en el margen, pero donde la desigualdad estructural sigue siendo un rasgo central. En otras palabras, los números se acomodan un poco, pero la foto de fondo todavía cambia poco.