El Gobierno anunció una serie de reformas para facilitar las importaciones de insumos industriales y productos alimenticios, con el objetivo de incrementar la competencia y reducir los precios internos. Sin embargo, desde el sector productivo encendieron las alertas por el posible impacto en la industria nacional, donde ya se registra una caída sostenida del empleo y cierre de empresas.

Según estimaciones de la Fundación Mediterránea, Argentina mantiene un 51% de los insumos industriales más caros que en países como Uruguay, Brasil, Chile, Paraguay y Estados Unidos, lo que deja en evidencia serios problemas de competitividad.
La medida fue oficializada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que habilitó la interoperabilidad digital mediante el Régimen Nacional de Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA). Con esto, trámites como licencias, permisos y certificaciones ahora podrán realizarse electrónicamente, agilizando el proceso y eliminando la necesidad de intermediarios.
También se modificó el proceso de actualización del Código Alimentario Argentino, eliminando la intervención de la Comisión Nacional de Alimentos y trasladando esa tarea directamente a la ANMAT y el SENASA. Además, se digitalizaron los controles sanitarios, eliminando estructuras físicas como cabinas en rutas.
Entre los insumos más impactados por esta simplificación figuran residuos de papel, cartón, plásticos, textiles y chatarra, entre otros. Todos estos requerimientos documentales se concentrarán en un único canal digital a través de la VUCEA.

Según un relevamiento, países como Paraguay tienen un 73% de insumos más baratos, mientras que Brasil, principal socio comercial de Argentina, presenta precios inferiores en el 59% de los productos comparados. En tanto, el gasoil y la energía eléctrica son más económicos en el 80% de los países vecinos.
En contraposición, los granos siguen siendo más baratos en Argentina debido a las retenciones a la exportación, mientras que productos como el azúcar son notablemente más caros en el país.
A este contexto se suma una advertencia del titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), quien alertó que, desde marzo, la industria pierde entre 1000 y 1500 empleos por mes. Sectores como la construcción, textil y metalmecánica registran caídas del 15% al 20% en su nivel de actividad.

Por su parte, el secretario de la Pequeña y Mediana Empresa, Marcos Ayerra, detalló que en 2024 cerraron unas 5200 empresas industriales, mientras que otras 66.000 dejaron de emplear personal, cifras apenas por debajo del promedio histórico.
A pesar de que en el mismo año se abrieron 52.000 nuevas firmas, la desaceleración del nacimiento de empresas y el contexto de apertura de importaciones preocupan a empresarios y gremios industriales, que temen por la sustentabilidad del empleo formal y el tejido productivo local.
