La deuda externa argentina registró un nuevo avance durante el tercer trimestre de 2025, con un incremento del 3,2% respecto de los tres meses previos. El stock total llegó a USD 316.935 millones, un nivel que ya representa más del 46% del Producto Interno Bruto (PBI) y marca una presión creciente sobre el tamaño de la economía.
Según el relevamiento oficial, el Gobierno nacional concentra la mayor parte del endeudamiento, con USD 170.506 millones, equivalentes al 53,8% del total. Le siguen las sociedades no financieras, hogares y entidades sin fines de lucro, que explican cerca del 35% del pasivo externo. En este último grupo se observó el mayor salto trimestral, con nuevas obligaciones por casi USD 5.900 millones.
En contraste, el Banco Central redujo su deuda en alrededor de USD 500 millones, aunque sigue siendo responsable de más de USD 29.500 millones, principalmente vinculados a Derechos Especiales de Giro y préstamos internacionales. El resto del sistema financiero mostró subas moderadas.

Otro dato relevante es la composición por moneda. El dólar estadounidense continúa dominando el esquema, con más del 67% del total, seguido por los DEG, el yuan y el euro. Esta estructura expone al país a la evolución del tipo de cambio y a las condiciones financieras internacionales.
Medido a precios de mercado, el valor de la deuda trepó a USD 297.627 millones, con una suba del 3,7% trimestral. Para analistas privados, el ratio deuda/PBI alcanzó su nivel más alto desde el inicio del gobierno de Javier Milei , reflejando que el endeudamiento creció más rápido que la actividad económica.
En paralelo, el período estuvo marcado por un fuerte regreso del crédito externo para empresas y provincias. Grandes compañías energéticas y gobiernos subnacionales aprovecharon la baja del riesgo país para emitir deuda en dólares, lo que consolidó un boom de colocaciones hacia el cierre de 2025 y reabrió el debate sobre la sostenibilidad del endeudamiento en el mediano plazo.



