La industria mendocina, en alerta: cada vez más despidos y menos producción
La industria mendocina enfrenta uno de los momentos más críticos de los últimos años. La caída de la demanda interna y externa, los altos costos de producción y la apertura de importaciones generaron un escenario en el que los despidos superan por primera vez a la reducción de turnos laborales, reflejando la profundidad del ajuste en el sector.
En julio, casi una de cada cinco empresas industriales a nivel nacional recortó personal, y en Mendoza la tendencia se replicó con fuerza. El desempleo crece y se agravan los problemas estructurales que desde hace años limitan la competitividad provincial.
Entre los factores que más afectan a la industria mendocina se destacan las tarifas energéticas elevadas, que encarecen la producción en sectores clave como la vitivinicultura, la agroindustria y los frigoríficos; la alta presión fiscal, con impuestos nacionales, provinciales y municipales que llegan a representar hasta la mitad de los costos de producción; y la pérdida de mercados, tanto por la retracción del consumo interno como por la caída de exportaciones, que afecta a casi un tercio de las empresas.
La falta de dinamismo económico se combina con la creciente competencia de productos importados, muchas veces más baratos y con menores cargas impositivas. Este escenario deja en evidencia la fragilidad de la industria mendocina y plantea un futuro incierto para el empleo y la producción local.