Walmart, el minorista más grande del mundo, enfrenta una creciente presión debido a los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, que la empresa calificó como "demasiado altos". En medio de una guerra comercial global que incrementa los costos operativos, Walmart anunció que deberá elevar el precio de algunos artículos para compensar el impacto.
En una reciente llamada sobre ganancias, el director general Doug McMillon afirmó que harán "todo lo posible por mantener los precios tan bajos como sea posible", pero reconoció que debido a la magnitud de los aranceles, incluso tras las reducciones anunciadas, no pueden absorber toda la presión, especialmente ante los estrechos márgenes minoristas.

Además, la empresa decidió no emitir una previsión sobre utilidades para el trimestre, en línea con la incertidumbre generada por un entorno económico y comercial que se mantiene "caótico" y con políticas arancelarias en constante cambio. No obstante, Walmart mantuvo las previsiones para todo el año establecidas en febrero.
El impacto de esta situación también se refleja en el comportamiento de los consumidores estadounidenses, quienes se muestran cada vez más cautelosos y selectivos en sus gastos. Datos oficiales indicaron un crecimiento más lento en las ventas minoristas, reflejando la incertidumbre económica.
Según reportó la agencia de noticias Xinhua, los aranceles de Trump contra China y otros países desafían el modelo de precios bajos que ha sido clave para el éxito de Walmart, poniendo en riesgo su propuesta de valor central en el mercado estadounidense.


