PANORAMA

La producción de energía creció en el primer trimestre, impulsada por el petróleo

El Indicador Sintético de Energía del Indec mostró una mejora interanual del 1,2% entre enero y marzo de 2026. El crecimiento estuvo sostenido por el aumento de la actividad petrolera, mientras que la generación eléctrica y la distribución de gas registraron caídas.

La producción de energía en Argentina comenzó 2026 con un balance positivo. Durante el primer trimestre del año, el Indicador Sintético de Energía (ISE) elaborado por el Indec registró un crecimiento del 1,2% en comparación con el mismo período del año anterior y un avance del 1,4% respecto del trimestre previo.

El dato representa un cambio de tendencia luego de que el indicador cerrara 2025 con una caída anual del 0,9%, aunque la recuperación estuvo impulsada casi exclusivamente por el fuerte desempeño del sector petrolero.

El petróleo fue el principal motor del crecimiento

El mayor aporte al resultado provino de los derivados del petróleo, que registraron un incremento interanual del 9,8% durante el primer trimestre.

El crecimiento estuvo explicado, principalmente, por el aumento en la producción de gasoil destinado al abastecimiento de centrales eléctricas y por la expansión sostenida de la actividad hidrocarburífera, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta.

En los últimos meses, la producción de petróleo en esa formación no convencional alcanzó niveles récord, consolidándose como el principal motor del crecimiento energético del país.

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Electricidad y gas mostraron una evolución negativa

A diferencia del desempeño del sector petrolero, los otros componentes del Indicador Sintético de Energía registraron retrocesos.

La generación de energía eléctrica cayó 1,6% respecto del primer trimestre de 2025, mientras que la distribución de gas natural, excluido el consumo destinado a centrales eléctricas, descendió 9,6% interanual.

Qué explica la baja en los otros sectores

En el caso de la electricidad, la caída respondió principalmente a una menor generación de origen hidráulico y térmico.

Por su parte, el descenso en la distribución de gas estuvo asociado a una reducción en el volumen suministrado al sector industrial, uno de los principales consumidores del sistema.

Una recuperación todavía desigual

Los datos del primer trimestre muestran una mejora en la actividad energética, aunque también reflejan una evolución dispar entre los distintos segmentos del sector.

Mientras la producción petrolera continúa expandiéndose y sostiene el crecimiento del indicador general, la generación eléctrica y el consumo industrial de gas aún no logran recuperar el mismo ritmo, por lo que la consolidación de la recuperación dependerá de una mejora más equilibrada en el conjunto de la matriz energética.