La industria yerbatera atraviesa uno de sus momentos más críticos: en el primer trimestre del 2025, la producción de yerba mate registró una caída superior al 30% en comparación con el mismo período del año pasado. La situación se explica por una conjunción de factores que golpean de lleno a las zonas productoras de Corrientes y Misiones, donde gran parte de los productores decidieron no cosechar debido a que la actividad dejó de ser rentable.
Los precios actuales de la hoja verde oscilan entre $230 y $300 por kilo, valores que no alcanzan a cubrir los costos de producción. A esto se suman las condiciones de pago impuestas por los compradores, que demoran entre 60 y 90 días o incluso se realizan en 12 cuotas sin interés, lo que debilita aún más la cadena productiva.

El impacto no solo se ve en la actividad local: en lo que va del año, las exportaciones también marcaron una baja de entre 15% y 16%, según datos preliminares.
Durante el 2024, el consumo interno de yerba mate tampoco mostró signos alentadores. Según el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), las ventas en el mercado interno cayeron un 11%, con un total de 238.042.303 kilos comercializados, lo que implicó una disminución de casi 25 millones de kilos respecto al 2023. Se trata del nivel más bajo desde 2016.
La única excepción en el panorama del año pasado fue el comercio exterior: las exportaciones de yerba mate en 2024 alcanzaron un récord, con 41.228.288 kilos exportados, lo que representó un aumento del 13% frente al año anterior.


