El proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, además de cambios en condiciones de trabajo, contempla una reducción de alícuotas del Impuesto a las Ganancias. Esto afectaría directamente a los ingresos provinciales coparticipables, y Mendoza podría enfrentar una merma estimada en $45.300 millones para 2027.
El costo fiscal total de la medida a nivel nacional rondaría los $1,9 billones, de los cuales más de $1,1 billón recaería sobre las provincias, mientras que el resto afectaría a la recaudación de Nación. Esta situación ha generado reparos en varios gobernadores, que advierten sobre la pérdida de recursos en un contexto de ajuste fiscal.
En Mendoza, en cambio, el Gobierno provincial respalda la iniciativa. Las autoridades consideran que la reducción de Ganancias aliviaría la carga tributaria de empresas y pymes, incentivando reinversiones, mayor rentabilidad y generación de empleo. Además, destacan que la provincia mantiene orden fiscal y capacidad de absorción frente a la baja de recursos.
Esta semana, el ministro del Interior, Diego Santilli, visitará Mendoza para analizar los detalles del proyecto con el gobernador Alfredo Cornejo, en medio de negociaciones nacionales para obtener los votos necesarios para aprobar la reforma en el Senado. El debate se centra en equilibrar el impacto fiscal con los beneficios esperados para la actividad económica y la competitividad de las empresas.
