ECONOMÍA MUNDIAL

La UE aceleró la eliminación de aranceles industriales para evitar sanciones de Trump

Bruselas busca aprobar antes de fin de mes la condición exigida por Estados Unidos para reducir al 15% los aranceles sobre autos europeos. Alemania exportó en 2024 vehículos por más de u$s34.900 millones.

La Unión Europea (UE) prepara una aprobación exprés de la normativa que elimina los aranceles a los bienes industriales procedentes de Estados Unidos, en respuesta a la exigencia del presidente Donald Trump para aplicar una reducción de tarifas a los automóviles europeos.

Según fuentes cercanas a las negociaciones citadas por Bloomberg News, la Comisión Europea, responsable de la política comercial comunitaria, también incluirá en el paquete tarifas preferenciales para productos agrícolas y del mar.

 

Un pacto favorable a EEUU

Desde Bruselas admiten que el acuerdo beneficia en mayor medida a Washington, pero destacan que otorga estabilidad y previsibilidad a las empresas en un contexto de crecientes tensiones comerciales. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, lo calificó como “un acuerdo fuerte, aunque no perfecto”.

La medida se impulsa pese a que Trump mantiene la amenaza de nuevos aranceles y sanciones contra países que graven los servicios digitales, un punto sensible para la UE por su legislación tecnológica y antimonopolio que impacta en gigantes como Google (Alphabet) y Apple.

Impacto en la industria automotriz

Actualmente, los autos y autopartes europeos pagan un 27,5% de arancel al ingresar a Estados Unidos. El nuevo pacto establece un tope del 15%, pero Trump advirtió que la rebaja solo se aplicará a los vehículos si la UE concreta la eliminación total de los aranceles industriales.

Si la legislación se aprueba antes de fin de mes, la tarifa reducida se aplicará con efecto retroactivo desde el 1 de agosto. El sector automotriz es clave para el bloque: solo Alemania exportó en 2024 por u$s34.900 millones en vehículos y partes.

 

Procedimiento acelerado

Para cumplir con los tiempos exigidos, la Comisión Europea resolvió omitir la evaluación de impacto habitual, una medida excepcional en este tipo de procesos legislativos, con el fin de dar respuesta inmediata a la presión de Estados Unidos.