Los activos argentinos transitan la última rueda de la semana mayormente teñidos de rojo, tanto en el segmento de acciones como en el de bonos soberanos bajo legislación extranjera. La presión global llegó desde Wall Street, luego de que el expresidente Donald Trump afirmara que China “violó totalmente” un acuerdo arancelario, lo que generó una nueva ola de turbulencia en los mercados.
Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York retrocedieron hasta casi 4%, con Central Puerto (-3,7%) e IRSA (-3,2%) entre las más golpeadas. En el plano de la renta fija, los bonos soberanos también operaron en rojo: el Bonar 2038 cayó 1,2%, el Bonar 2035 bajó 1,1%, y el Global 2046 perdió 0,9%.
A nivel local, el índice líder de BYMA retrocedió 1,3%, ubicándose en 2.311.413,280 unidades. Entre los papeles líderes, se destacaron las caídas de Transportadora de Gas del Norte (-3,4%), Central Puerto (-2,8%) y Metrogas (-2,6%).

Refuerzo de reservas y vínculo con el FMI
En medio de este escenario, el Tesoro colocó u$s1.000 millones a inversores extranjeros mediante una licitación del bono Bonte, suscripto en dólares pero pagadero en pesos a tasa fija y bajo legislación local. El instrumento busca apuntalar las reservas del Banco Central (BCRA), en momentos en que se esperan señales de baja inflacionaria.
Desde el Grupo SBS indicaron: “Si bien la tasa podría a priori lucir elevada, cabe hacer algunos comentarios al respecto. El retorno de Argentina a colocaciones de títulos de deuda a ser suscriptos por inversores internacionales, tras años de ausencia producto del deterioro macroeconómico, claramente debía venir acompañado de incentivos para estos inversores”.
El BCRA busca fortalecer su posición para cumplir con la meta de acumulación de reservas pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que implica sumar unos u$s4.400 millones hacia mediados de junio, tras un préstamo reciente de u$s20.000 millones.


