Las carnes y bebidas marcaron la suba de precios en febrero
A pesar de cierta tregua en los últimos días del mes, febrero cerró con un fuerte incremento en los precios de los alimentos, el rubro que más afecta a los hogares de menores ingresos. Según el informe semanal de la consultora LCG, la suba promedio de las últimas cuatro semanas alcanzó 4,2%, impulsada especialmente por carnes y bebidas, consolidando la presión sobre el consumo cotidiano.
El relevamiento, basado en 8.000 productos en cinco supermercados, muestra que aunque la cuarta semana de febrero no registró variaciones promedio (0,0%), el acumulado mensual revela un avance significativo que incide directamente en los hogares de menores recursos, dado que alimentos y bebidas representan una porción importante de la canasta del IPC.
Carnes y bebidas, los principales impulsores
Los rubros de mayor peso en la canasta relevada reflejaron aumentos mensuales superiores al 5%:
Bebidas e infusiones para el hogar: +6,1%
Panificados, cereales y pastas: +5,7%
Carnes: +5,2%
Lácteos y huevos: +3,5%
Estas subas explican gran parte del 4,2% mensual y confirman que los productos esenciales continúan marcando el ritmo inflacionario. En contraste, algunos rubros menores, como azúcar, miel y dulces, mostraron ligeras bajas (-0,3%).
Mayor dispersión de precios
El informe de LCG señala además que disminuyó la proporción de productos sin cambios y aumentó la dispersión de precios: más artículos registraron subas, pero también aumentó la cantidad con bajas.
En la cuarta semana de febrero, por ejemplo, frutas subieron 2,3%, lácteos 1,4% y carnes registraron un leve descenso de 0,3% tras 15 semanas consecutivas al alza. Sin embargo, estas bajas puntuales no revierten la fuerte suba acumulada del mes. En términos de incidencia mensual sobre el índice, carnes aportaron 1,62 puntos, bebidas 0,87 y panificados 0,85, consolidando su rol como motores de la inflación en alimentos.
Impacto en el consumo y el poder adquisitivo
La aceleración de los precios de alimentos reduce el margen de consumo de los sectores populares y condiciona la recuperación del poder adquisitivo. Con subas superiores al 4% mensual en productos esenciales, el componente de alimentos seguirá teniendo un peso central en el Índice de Precios al Consumidor de febrero, lejos de la promesa de inflación cero realizada por Javier Milei para este año.