Los mercados anticiparon el alto el fuego y las acciones argentinas operaron con cautela
Los mercados internacionales reaccionaron con anticipación a un escenario de alto el fuego y reanudación de negociaciones que luego terminó confirmándose. Aunque no hubo anuncios previos ni nuevos ataques, los inversores ajustaron posiciones y el precio del petróleo cayó cerca de un 7%, mientras que el resto de los activos financieros mostró movimientos moderados, como si el conflicto internacional no tuviera un impacto inmediato.
En Wall Street, la atención estuvo puesta en la volatilidad de las acciones vinculadas a la inteligencia artificial (IA). El Nasdaq tecnológico fue el único de los principales índices estadounidenses que cerró en baja, debido a las dudas sobre el nivel de endeudamiento de algunas compañías y la creciente competencia de China en el sector. Los inversores también siguen de cerca la posibilidad de nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal.
En el mercado argentino, los bonos soberanos registraron una caída promedio del 0,5%, mientras que el riesgo país aumentó 5 unidades hasta ubicarse en 442 puntos básicos. El índice Merval perdió impulso sobre el final de la jornada y cerró con una suba del 0,7% en pesos y del 0,8% en dólares, con los bancos como principales impulsores tras las señales positivas de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, durante su visita al país.
En el mercado cambiario, el Banco Central compró USD 27 millones en una jornada donde se negociaron USD 597 millones en el Mercado Libre de Cambios. El dólar mayorista terminó sin variaciones en $1.497, mientras que el MEP permaneció estable en $1.533, el contado con liquidación bajó a $1.597 y el dólar blue avanzó $15 hasta los $1.560.
Además de los movimientos financieros, los inversores siguieron datos internos que marcaron señales mixtas. La confianza en el Gobierno cayó un 6,5% en julio, mientras que la Unión Industrial Argentina (UIA) informó que la actividad fabril descendió 1,8% interanual en junio. Para la próxima rueda, la atención estará centrada en la licitación de deuda del Tesoro, donde vencen $8,5 billones, y en la evolución de los bonos estadounidenses, que continúan condicionando el comportamiento de los mercados globales.