En 2025, el sistema financiero argentino intensificó su intermediación con el sector privado, aumentando la exposición de los bancos al riesgo crediticio mientras reducía la dependencia del riesgo soberano. Esta dinámica se desarrolló en un contexto de condiciones financieras volátiles, vinculadas al desarme de las LEFI y la incertidumbre previa al ciclo electoral, lo que derivó en un deterioro de la calidad de los activos y mayores presiones sobre la rentabilidad.
Según la agencia internacional Moody's, los indicadores de morosidad continuarán empeorando en el corto plazo, para luego estabilizarse hacia mediados de 2026, a medida que el impacto de la reciente expansión del crédito se refleje plenamente en la cartera.

Morosidad y rentabilidad
El crecimiento del crédito al sector privado ya se traduce en mayores niveles de morosidad y cargos por incobrables, presionando la rentabilidad en un entorno más competitivo. Aun así, el aumento del volumen de negocios podría compensar parcialmente estas presiones, aunque con mayor exposición al riesgo crediticio.
En cuanto al fondeo, Moody's señala que persisten desafíos estructurales para financiar la expansión del crédito con recursos de mayor duración. Aunque los depósitos —principal fuente de fondeo— continúan creciendo, lo hacen más lentamente que el crédito, concentrándose principalmente en el corto plazo. La elevada participación de depósitos de personas físicas, sin embargo, aporta granularidad, estabilidad y bajo costo, ofreciendo margen para una extensión gradual de plazos en un contexto macroeconómico más estable.
Solidez del sistema financiero
A pesar del aumento de la mora, el sistema mantiene niveles sólidos de capitalización, previsión y liquidez, con capacidad para absorber escenarios de estrés. Moody's destaca que:
- El saldo de financiaciones al sector privado en situación irregular alcanzó 6,4% en enero.
- La morosidad de los créditos a familias fue del 10,6%, mientras que la de empresas llegó a 2,8%.
- El sistema cuenta con elevada cobertura, con previsiones equivalentes al 89,2% de la cartera irregular y al 5,7% del financiamiento total al sector privado.
- La capitalización regulatoria alcanza 29% de los activos ponderados por riesgo, superando ampliamente los promedios históricos locales y regionales.
Crédito y depósitos
- El saldo real de crédito en pesos al sector privado disminuyó 1,9% en enero, mientras que el financiamiento en moneda extranjera creció 3,9% mensual (55,8% interanual).
- Los depósitos en pesos del sector privado cayeron 4,5% mensual, mientras que los depósitos a plazo aumentaron levemente.
- La liquidez en moneda nacional fue del 33,7% de los depósitos, mientras que la liquidez en dólares alcanzó 60,7%.
Perspectivas y desafíos
Moody's concluye que, a pesar del aumento de la morosidad y la presión sobre la rentabilidad, el sistema financiero argentino mantiene solidez y capacidad de absorción. No obstante, el crecimiento del crédito y los desafíos estructurales del fondeo exigen atención continua para preservar la estabilidad del sector en los próximos meses.
