Nuevo esquema cambiario: el BCRA prioriza la baja de la inflación sobre la acumulación de reservas
El Banco Central (BCRA) lanzó un nuevo esquema cambiario que debutó a comienzos de 2026, con el objetivo de acumular reservas durante el año. Sin embargo, la entidad aclaró que esta meta estará supeditada a la evolución de la inflación, que actualmente se mantiene elevada frente a los niveles internacionales.
El plan contempla una fase de re-monetización, destinada a aumentar la demanda de dinero en pesos y generar el espacio necesario para la compra de reservas. Según el BCRA, el objetivo es acumular entre 10.000 y 17.000 millones de dólares a lo largo del año, dejando atrás la etapa de reservas netas negativas que persiste desde mediados de 2023.
Aunque la estrategia incluye la acumulación de reservas, la prioridad central sigue siendo controlar la inflación. El BCRA ajustará la política monetaria en función de la evolución de los precios y del nivel de actividad económica. Solo si la inflación local se reduce y se acerca a los niveles internacionales, la remonetización podrá concretarse plenamente, facilitando así la compra de divisas para aumentar las reservas.
El problema es que, según analistas, la inflación argentina sigue muy por encima de la mundial, lo que limita el margen para la acumulación de reservas. Además, el propio esquema prevé un incremento de las bandas cambiarias en línea con la inflación, lo que podría presionar al alza al dólar y complicar la baja de precios.
En definitiva, el Gobierno enfrenta un dilema estructural: reducir la inflación a costa de un ajuste más fuerte en actividad y salarios, o mantenerla relativamente alta y estable para sostener el crecimiento económico. La falta de definición clara sobre este punto podría afectar las expectativas del mercado y la consistencia del esquema macroeconómico planteado para 2026.