A fines de 2025, la mayoría de los trabajadores formales en Argentina no lograba cubrir el costo de la canasta básica para un hogar promedio. Cerca de ocho de cada diez asalariados registrados percibían ingresos insuficientes.
Esta situación contrasta con datos oficiales que señalaban una reducción de la pobreza, lo que genera dudas sobre la medición de las condiciones sociales.
Durante el último trimestre de 2025, la canasta básica superó el millón trescientos mil pesos, mientras que gran parte de los salarios quedó por debajo. Aunque hubo aumentos nominales, el poder adquisitivo siguió cayendo frente a la inflación.

Desigualdad en los ingresos
La distribución del ingreso muestra una fuerte brecha entre los distintos sectores.
- La mitad más pobre no alcanza ni el 50% de la canasta básica.
- Recién en los deciles más altos los ingresos se acercan al costo de vida.
- Solo los sectores de mayores ingresos logran superarlo con claridad.
Ingresos y estructura social
El ingreso promedio general se ubica por debajo de lo necesario, y la mediana es aún más baja, lo que indica que la mayoría gana menos que el promedio. Además, no toda la población tiene ingresos formales.
Brechas por género y tipo de empleo
- Los hombres ganan más que las mujeres en promedio.
- Los trabajadores formales con aportes perciben ingresos mucho mayores que los informales.
En los sectores de menores ingresos, una parte importante del dinero proviene de fuentes no laborales, lo que refleja mayor vulnerabilidad.
Conclusión
Los datos muestran una economía fragmentada y desigual, donde incluso quienes tienen empleo formal no logran cubrir sus necesidades básicas. La brecha entre ingresos y costo de vida pone en duda las mejoras sociales que sugieren algunas estadísticas.
