Plazo fijo en dólares: vuelve a ganar protagonismo con tasas más altas
El cierre de 2025 sorprendió a muchos ahorristas: los plazos fijos en dólares vuelven a ser atractivos. No se trata de un fenómeno generalizado, pero sí lo suficientemente visible como para marcar tendencia. Varias entidades financieras grandes empezaron a ofrecer tasas más altas que las habituales, incentivando a quienes mantenían dólares fuera del sistema a reconsiderar sus decisiones de inversión.
Tasas más altas, pero con letra chica
El incremento de rendimiento se concentra principalmente en depósitos a largo plazo, generalmente de un año. Banco Macro, BBVA y Banco Nación ofrecen alrededor de 5% anual para colocaciones de 365 días. Banco Galicia propone un esquema distinto: menor tasa (2,47% anual), pero con opción desde 180 días. Por otro lado, entidades como Santander y Banco Provincia de Buenos Aires mantienen rendimientos bajos, entre 0,05% y 0,3% anual, sin importar el plazo del depósito.
Otra condición frecuente es que la tasa más atractiva está disponible solo a través de canales digitales. Home banking y web se volvieron la puerta de entrada a este tipo de rendimiento: cuanto más largo sea el compromiso y más digital la operación, mayor es la tasa ofrecida.
El motivo detrás del aumento
El repunte de las tasas no es un gesto de generosidad. Su objetivo es captar divisas para fortalecer la liquidez de los bancos y otorgar créditos en dólares a sectores que operan en esa moneda, especialmente exportadores y pymes. Algunos economistas destacan que no todos los bancos ven atractivo el negocio, por lo que la iniciativa se concentra en jugadores puntuales.
Factores adicionales explican el fenómeno: la suba de Banco Nación, medidas oficiales para atraer dólares al sistema y la finalización de penalidades vinculadas a esquemas de regularización anteriores, que liberaron decisiones de ahorro pausadas.
El impacto en los depósitos
El stock de plazos fijos en dólares arrancó 2025 cerca de 4.000 millones y cerró el año alrededor de 8.218 millones. Mientras tanto, los depósitos totales en moneda extranjera superan los 35.000 millones, un récord histórico. Esto refleja que más personas están llevando divisas al sistema, ya sea por oportunidad de rendimiento, previsibilidad cambiaria o una combinación de ambos factores.
Perspectivas y alternativas
A pesar del repunte, algunos analistas advierten que el crecimiento de los depósitos podría moderarse si se consolida la estabilidad cambiaria. En ese escenario, los inversores podrían optar por alternativas en pesos que ofrezcan rendimiento real o emisiones de deuda corporativa en dólares, como obligaciones negociables.