Pronósticos: la inflación de marzo superaría el 3%
La inflación de marzo 2026 se encamina a superar el 3%, interrumpiendo la tendencia de desaceleración que se observaba a comienzos de año. Según relevamientos privados, el índice mensual superará el 2,9% registrado en enero y febrero, impulsado por factores estacionales, ajustes en precios regulados y el impacto indirecto del encarecimiento de los combustibles en el marco de la guerra en Medio Oriente.
Los principales rubros que impulsan la suba son Educación, indumentaria y tarifas, mientras que las mediciones de alta frecuencia muestran un comportamiento dispar en alimentos, aunque con presión alcista. La consultora Econoviews registró en la tercera semana de marzo un incremento del 0,8% en su canasta de supermercado, con subas destacadas en lácteos (1,4%) y bajas puntuales en verduras (-0,5%).
En términos acumulados, las últimas cuatro semanas reflejan un avance del 3,5%, mientras que EcoGo proyecta una inflación mensual cercana al 3%, destacando aumentos del 12% en Educación y del 5% en indumentaria, en un contexto de ajustes tarifarios que continúan trasladándose a precios.
Por su parte, LCG reportó una desaceleración semanal de 0,2% en alimentos después de dos semanas consecutivas de subas del 1%, pero su medición mensual marca un 3,1%, con un acumulado de marzo del 2,4%, reforzando la expectativa de que la inflación mensual superará el 3%. Según los analistas, este comportamiento refleja la combinación de factores estacionales y presiones de costos que limitan una baja más pronunciada.
En este marco, el presidente Javier Milei revisó su proyección inflacionaria durante una visita oficial a Hungría. Reconoció que su objetivo de eliminar la inflación hacia diciembre de 2027 se mantiene, aunque pospone la expectativa de lograr un inicio de inflación cero en agosto de 2026. Pasamos a una inflación que está en torno al 30% y probablemente sobre el final de nuestro mandato la terminaremos por exterminar, afirmó.
Este giro oficial introduce incertidumbre sobre la velocidad del proceso de desinflación, en un contexto donde los datos de marzo ya muestran resistencia a perforar el piso del 3% mensual, marcando un escenario complejo para la economía local y las negociaciones salariales que buscan proteger el poder adquisitivo.