Casi la mitad de las familias argentinas se ve obligada a recurrir a distintas estrategias para afrontar los gastos mensuales. Según un informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el primer semestre de 2025 un 37,4% de los hogares utilizó sus ahorros, 16,1% pidió dinero prestado a familiares o amigos, 14,2% recurrió a financieras, 50,9% compró en cuotas o al fiado y 9,3% vendió pertenencias.
El estudio, titulado “Estrategias de manutención: cómo organizan su economía los hogares argentinos”, evidencia el impacto de la pérdida del poder adquisitivo y la falta de ingresos suficientes. En comparación con 2023, el cambio es notorio: solo 19,9% de los hogares usaba ahorros, 3,4% tomaba préstamos con entidades financieras y 22% recurría a compras al fiado o en cuotas.

El Indec destacó además que el uso de tarjetas y créditos creció 28,9 puntos porcentuales en las últimas dos décadas, mientras que los préstamos con financieras se incrementaron 10,8 puntos.
Las estrategias varían según el nivel socioeconómico. En los hogares de ingresos medios, el 16,1% apeló a sus ahorros o vendió bienes para cubrir gastos, mientras que entre los sectores de menores recursos, uno de cada tres se endeudó, principalmente a través de préstamos informales. En cambio, los hogares de mayores ingresos accedieron con mayor facilidad al crédito bancario.
El uso de ahorros alcanzó su pico en 2024, cuando cuatro de cada diez familias recurrieron a esa alternativa. Desde entonces, el indicador se mantiene elevado, sin señales de recuperación sostenida en los ingresos reales.
El informe concluye que las familias dependen cada vez más del crédito formal e informal para cubrir necesidades básicas, mientras se reduce la proporción de ingresos en especie. En este contexto, el fiado, las compras en cuotas y los préstamos se consolidan como herramientas de supervivencia económica ante la pérdida del poder adquisitivo.
