Los indicadores financieros de la Argentina mostró señales positivas durante enero, con una combinación de suba de reservas, baja del riesgo país y mejoras en los precios de bonos y acciones. El escenario fortalece las expectativas del mercado sobre una mayor estabilidad macroeconómica y un eventual retorno al crédito externo.
El riesgo país perfora los 500 puntos básicos y se ubica en niveles mínimos desde 2018, impulsado por el repunte de los bonos soberanos en dólares. Esta dinámica acerca a la Argentina a parámetros observados en otros países de la región que lograron volver a emitir deuda en los mercados internacionales.

En paralelo, el Banco Central sostiene compras netas de divisas por más de USD 1.200 millones, sin generar presión cambiaria. La estabilidad del dólar, la absorción de liquidez y la ausencia de financiamiento monetario del Tesoro refuerzan la confianza del mercado en la consistencia del programa económico.
El S&P Merval alcanza máximos históricos en pesos y registra su mejor nivel en dólares en casi un año, mientras que el precio internacional del oro contribuye a elevar las reservas brutas por encima de los USD 46.000 millones, el mayor nivel desde 2021.
Analistas coinciden en que, si se mantiene el equilibrio fiscal, la acumulación de reservas y avanza la reforma laboral en el Congreso, el riesgo país podría seguir bajando. Un escenario cercano a los 400 puntos básicos abriría la puerta a un regreso más fluido de la Argentina a los mercados internacionales de deuda.



