Se disparó el precio del petróleo y el gas por la guerra en Medio Oriente
El mercado energético global inició la semana con fuertes subas tras la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán. El precio del petróleo avanzó más de 7% en las primeras operaciones del lunes, mientras que el gas natural registró incrementos aún más pronunciados en Europa.
El crudo WTI alcanzó los 72 dólares por barril y el Brent rozó los 79 dólares, impulsados por la ofensiva aérea lanzada por Washington y Tel Aviv contra objetivos iraníes. En paralelo, se reportaron explosiones en Teherán, lo que incrementó la incertidumbre sobre la estabilidad regional.
El foco: el Estrecho de Ormuz
La principal preocupación de los operadores está puesta en el Estrecho de Ormuz, por donde circulan más de 14 millones de barriles diarios, cerca de un tercio de las exportaciones marítimas mundiales de crudo. Cierres parciales y la amenaza de un bloqueo total elevaron el riesgo de un shock de oferta inmediato.
Una interrupción prolongada en ese corredor estratégico afectaría especialmente a Asia, principal destino de los envíos que transitan por esa vía.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump aseguró que las operaciones militares continuarán hasta cumplir los objetivos estratégicos, aunque dejó abierta la puerta a una negociación con Teherán, una posibilidad que el mercado considera clave para evitar una escalada mayor.
Proyecciones y riesgos
Analistas internacionales advierten que, si el conflicto se intensifica, el Brent podría acercarse a los 100 dólares e incluso superar los 120 en escenarios de disrupción severa.
Irán, cuarto mayor productor de la OPEP, bombea alrededor de 3,3 millones de barriles diarios. Una caída en sus exportaciones añadiría presión a un mercado ya tensionado.
Qatar paraliza su producción de GNL
La crisis también impactó en el gas natural. QatarEnergy anunció la suspensión temporal de su producción de gas natural licuado (GNL) tras ataques con misiles y drones contra instalaciones en Ras Laffan y Mesaieed.
Qatar es el tercer mayor exportador mundial de GNL y concentra cerca del 18% del suministro global desde el megayacimiento North Field. Tras la noticia, el índice TTF europeo —referencia del gas en el continente— pasó de subas del 20% a rozar el 50%, con el megavatio hora escalando hasta la zona de 47 euros.
Qatar aporta alrededor del 7% del suministro europeo de GNL, por lo que cualquier interrupción prolongada genera preocupación por el abastecimiento.
Efecto dominó en la región
La ola de ataques derivó en cierres preventivos en distintos países:
En Arabia Saudita, Saudi Aramco detuvo la actividad de la refinería de Ras Tanura.
Irak suspendió el bombeo de un oleoducto clave hacia Turquía.
En Israel, el gobierno ordenó a Chevron paralizar temporalmente la producción del yacimiento de gas Leviatán, mientras Energean cerró campos menores.
En la isla iraní de Kharg, por donde se procesa la mayor parte de las exportaciones de crudo del país, también se reportaron explosiones, aunque aún no se confirmó el alcance de los daños.
La combinación de conflicto armado, amenazas sobre rutas estratégicas y paralización de infraestructuras energéticas reavivó los temores de un nuevo shock global de precios, con impacto directo sobre la inflación, el transporte y el consumo a nivel mundial.