Los mercados operaron en forma dispar este jueves, atravesados por la negociación de la reforma laboral en el Congreso y el impacto del paro nacional, dos factores que condicionaron el humor inversor y elevaron la cautela en la plaza financiera.
En ese contexto, el S&P Merval registró su mejor desempeño de febrero al avanzar 3,2%, luego de haber sufrido un retroceso del 3,3% en la rueda previa, movimiento que respondió en gran medida al reacomodamiento tras el fin de semana largo de Carnaval.
Acciones líderes: subas generalizadas y un caso que sobresale
Dentro del panel principal, las acciones anotaron subas de hasta 5,6%, lideradas por Banco Macro, seguidas por Sociedad Comercial del Plata (+5,5%) y Transportadora de Gas del Norte (+4,4%).
La única baja de la jornada correspondió a Banco de Valores, con un retroceso del 0,8%.
Un capítulo aparte fue la fuerte escalada de Celulosa Argentina S.A., que llegó a dispararse hasta 35% en medio de una investigación que impulsa la Comisión Nacional de Valores por presuntas operaciones fraudulentas vinculadas a su director, por un monto superior a u$s4.500 millones. El movimiento aportó alta volatilidad y volumen al mercado.

ADRs y deuda: señales cruzadas
En Wall Street, los ADRs argentinos operaron con mayoría de avances. Las principales subas fueron para Banco Macro (hasta 5,2%), seguidas por Grupo Supervielle (+5,2%) y Grupo Financiero Galicia (+3,9%).
Sin embargo, el frente de la deuda soberana mostró una dinámica diferente. Los bonos en dólares operaron con tendencia negativa, con caídas de hasta 1,1%, encabezadas por el Bonar 2038, seguido por el Bonar 2035 (-1%).
En paralelo, el riesgo país volvió a ubicarse ligeramente por encima de los 500 puntos básicos, superando la zona de 520 unidades, reflejando la persistente percepción de fragilidad en el frente financiero.
Expectativa por señales macro
En cuanto a los títulos públicos, el mercado permanece a la espera de señales concretas que permitan retomar el proceso de convergencia de tasas con la región, en un escenario donde las definiciones políticas y legislativas continúan siendo determinantes para la dinámica de los activos locales.
La jornada dejó así un mensaje claro: mientras la renta variable encuentra espacio para rebotes tácticos, la deuda en dólares y el riesgo país siguen marcando el pulso de la desconfianza estructural.


