Suspendieron aranceles a aisladores eléctricos tras el cierre de la única fábrica nacional
El Ministerio de Economía resolvió suspender por seis meses los derechos antidumping que regían sobre la importación de aisladores de porcelana, luego del cierre definitivo del único fabricante nacional. La decisión fue oficializada este miércoles a través de la Resolución 345/2026, publicada en el Boletín Oficial, en un movimiento inusual impulsado por la propia industria protegida.
La medida responde al pedido de la empresa Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino S.A. (FAPA), que representaba el 100% de la producción nacional y cerca del 70% del consumo aparente. La firma notificó al Gobierno el cese irreversible de sus operaciones, tras avanzar incluso con el remate de toda su maquinaria productiva.
El cierre de FAPA dejó sin oferta local a un insumo clave para el sistema eléctrico. En ese contexto, la Cámara de la Industria Electrónica, Electromecánica y Luminotécnica (CADIEEL) certificó que no existen actualmente empresas asociadas que fabriquen estos productos en el país.
Desde una mirada técnica, la Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) advirtió que mantener los aranceles a la importación en este escenario implicaría un obstáculo inmediato para el funcionamiento del sistema energético. Los aisladores de porcelana son componentes esenciales en la infraestructura de redes eléctricas y transformadores, por lo que su escasez impacta directamente en la prestación del servicio.
El mantenimiento de la medida no solo carecería de sentido ante la inexistencia de producción nacional, sino que podría afectar de manera significativa la estabilidad del servicio público eléctrico, señaló el organismo, al tiempo que alertó sobre el riesgo para una infraestructura crítica.
Entre los fundamentos, el Gobierno subrayó la necesidad de evitar demoras en obras energéticas y reducir costos injustificados tanto para importadores como para consumidores. La suspensión alcanza a aisladores de porcelana de montaje rígido, de suspensión y pasantes para transformadores, vinculados a tensiones de hasta 60 kV, y aplica a productos originarios de China, Brasil y Colombia.
Los derechos antidumping, vigentes desde 2015, habían sido diseñados para proteger a la industria local frente a la competencia externa. Sin embargo, con el desmantelamiento total del sector, el foco oficial gira hacia la continuidad y confiabilidad del sistema energético.
A partir de ahora, las empresas distribuidoras y constructoras de redes eléctricas podrán acceder a estos insumos sin las restricciones económicas que rigieron durante la última década, en una decisión que marca un cambio de lógica: de la protección industrial a la garantía operativa del servicio eléctrico.